Procesos de Productos Automotrices

Vidrio Laminado
Se unen hojas de vidrio con polivinil entre cada una. Con calor y presión se eliminan las burbujas de manera que tenga la apariencia óptica de una única hoja de vidrio. Si el laminado se rompe, los pedazos de vidrio roto quedan unidos a la lámina intermedia con menor probabilidad de ocasionar lesiones. El vidrio laminado para la construcción también se fabrica de esta manera.
El vidrio laminado se usa en la construcción, en parabrisas y, ahora con mayor frecuencia, en ventanillas laterales. Se utilizan laminados de varias capas para las ventanillas de locomotoras, en vidriados de seguridad para automóviles y en vidriados antibalas.
Vidrio Templado
Se calienta el vidrio float hasta aproximadamente 650°C, y luego con chorros de aire se enfrían rápidamente las superficies mientras la parte interna pierde calor en forma más lenta. De esta manera se produce tracción en las superficies y tensión en el centro de la hoja.
Si el vidrio se rompe, se forman pequeñas partículas de vidrio. Este vidrio templado se utiliza en las ventanillas laterales y lunetas traseras de los automóviles y en vidriados de seguridad para la industria de la construcción.
Curvado
Es necesario curvar el vidrio que se utiliza en ventanillas. Entre los 500°C y 600°C se transforma de un sólido quebradizo en una sustancia plástica. Esta fase plástica permite lograr formas complejas, libres de rugosidades y otros defectos ópticos.
El proceso más utilizado para los parabrisas es el de curvado por gravedad, el vidrio se calienta hasta llegar a la fase plástica, y luego se curva por su propio peso hasta llegar a la forma deseada. Cuando se requiere mayor precisión en la forma, se utiliza el curvado por presión, donde el vidrio se comprime entre dos matrices.